Historia de la Llama de Amor

Diario de Elizabeth Kindelmann

Padre Gabriel Rona, S.J, ahora residente en Budapest, Hungría, pasó treinta años en Ecuador y tradujo este diario de Húngaro a Español. Su traducción a Español fue utilizada para las nuevas ediciones en Inglés – El Diario Espiritual completo y esta versión Simplificada.

En Junio de 1989, el Cardenal Bernardino Echeverría Ruiz (Arquidiócesis de Guayaquil, Ecuador), aprobó la publicación de la Traducción del Padre Rona. El 22  de Octubre de 1996, el aprobó los estatutos del Movimiento de la Llama de Amor y  pidió al Santo Padre que diera su aprobación para que la Llama de Amor fuera aceptada en todas las Iglesias. Cardenal Echeverría Ruiz murió el 6 de abril de 2000, un gran apóstol de la Llama de Amor.

El Vaticano, a través del Cardenal Francis Stafford, respondió al Padre Rona por el Santo Padre. “Los animo a continuar para que la Asociación de frutos abundantes entre sus miembros y la Iglesia entera. Le invito a continuar con sus deberes como director espiritual”.

En 1983, esta devoción llegó a México y luego se extendió por Canadá y Estados Unidos. El 5 de Junio de 2009, el Cardenal Peter Erdo, arzobispo de Esztegom, Budapest, Hungría, dio su visto bueno al Diario Espiritual original.

Comentarios del Padre Rona, S.J.

Después de sufrir tres años en las pruebas místicas de la “Noche Oscura,” Nuestra Señora trae a Elizabeth de nuevo a la luz. Entonces, por locuciones interiores, ella escucha las voces de nuestro Señor y de Nuestra Señora. En estas locuciones, Nuestra Señora se enfrenta a Satanás (su eterno enemigo), que quiere arruinar almas. Ella revela que ha ganado de su Hijo, “una efusión de gracias tan grandes que no han existido desde que el Verbo se hizo Carne”. Esta es Su Llama de Amor que brota de Su Corazón Inmaculado la cual cegará a Satanás. La Santísima Virgen intercede y ruega que compartamos su trabajo por nuestras oraciones, sacrificios, horas santas familiares y ayunos.

¿Qué hay nuevo en este Diario? Estas escrituras muestran cómo la Santísima Virgen se siente y actúa ahora en nuestros días. Revela su Maternidad divina y su intensa preocupación por la salvación de las almas de sus hijos. Escuchen sus propias palabras: “Toma esta Llama de Amor de mi Corazón. Enciende tu propio corazón y pásala a otros. Con esta llama, enciende todos los corazones en todo el país. Pásalo de corazón a corazón. Este será el milagro. Se convertirá en un resplandor que ciega a Satanás. Yo obtuve el fuego del amor del Padre Celestial a través de los méritos de las heridas de mi Hijo”.

Esperemos que su amor por la Virgen y Su Hijo incremente a medida que lea y reza este Diario Espiritual. (15 de junio de 1989)