La Historia del Catolicismo en Hungría

El Cristianismo llegó temprano a Hungría, la cual era originalmente una provincia Romana. Esto está probado por los relatos de los martirios y la existencia de Iglesias. A finales del siglo 10, el líder nacional, Beza, vio la necesidad del Cristianismo para su pueblo. Por lo tanto, fue bautizado por San Adalberto de Praga (986). Su hijo, San Esteban, fue el primer rey de Hungría. Él organizó la Iglesia, estableciendo diócesis y monasterios Benedictinos.

Hungría jugó un papel especial en la historia del mundo como el baluarte de Cristiandad Occidental contra los bárbaros (siglos 11 y 12), y más tarde contra los Turcos (siglo 15).

Calvinismo entro en Hungría en el siglo 17 y el estado de control de la Iglesia se inició en el siglo 18. Un laicismo poderoso en el siglo 19 diluyó muchas creencias Católicas. Con todo esto, la Iglesia era sostenida por muchos santos y movimientos Católicos. La educación Católica era muy fuerte. La mayoría de las escuelas primarias eran Católicas, así como un gran número de escuelas secundarias. Por lo tanto, un fuerte Catolicismo existía cuando Elizabeth nació en 1913.

Por el tratado después de la Primera Guerra Mundial, 1920, Hungría perdió el 70% de su territorio y el 60% de su población. Su población se convirtió en 7,5 millones, de los cuales el 65% eran Católicos. Durante la vida de Isabel, Hungría vivió bajo la ocupación Alemana, (1944) y luego bajo el Comunismo durante el resto de su vida.

Durante el siglo 20, Hungría tuvo muchos mártires y muchos héroes. Su diario no hace  alusión en lo absoluto a la escena política o social. (Excepto algunas locuciones que hablan a los religiosos de sus comunidades dispersas por el Comunismo).  Ella escribe sobre su asistencia a misa todos los días, sus reuniones con el obispo y sus consejeros espirituales. La imagen es de vida parroquial normal. Su diario se inicia en 1961. Por lo tanto, fue escrito bajo Comunismo, una prueba de que el Espíritu de Dios sopla donde las almas están abiertas para él.